La industria de la música en vivo parece haber acusado recibo de la situación económica de los últimos seis meses. Después de una temporada en la que las boleterías virtuales y las salas parecían ir a contramano de los índices inflacionarios de 2022 y 2023, en la primera mitad del año los números ahora van de la mano de todos los demás indicadores de las actividades que experimentaron un freno súbito desde que comenzó el año.
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